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Los Gatos en Albarracín ¿qué está pasando?

6/12/2014

Durante un año hemos estado viendo una sucesión de hechos lamentables en nuestra ciudad. Han aparecido gatos muertos y heridos de manera excesivamente cruel. Mi nombre es Javier Cózar. Hace unos 8 años, mi esposa y yo visitamos esta hermosa ciudad que nos enamoró. Su entorno, su paisaje y su pintoresca estampa nos cautivó hasta el punto de hacer lo imposible por lograr una vivienda y establecernos aquí. Los primeros años estuve trabajando para el ayuntamiento al cual agradezco enormemente la oportunidad que puso en mis manos. Y con el paso de los meses nos fuimos adaptando a sus gentes y a su clima en ocasiones extremo.

Un día realizando mis labores de limpieza por las calles, encontré a un cachorro de gatito de color gris al cual es indescriptible las atrocidades que sufrió. Me tembló el cuerpo al ver esta imagen. Tuve que tragar mucha saliva, mucha rabia... Para recoger el cuerpo inerte y retirarlo. Reconozco mi extrema sensibilidad hacia los gatos. Pero creo que todos los que conviven con estos seres tan especiales acaban desarrollando esta sensibilidad.

En otra ocasión, una vecina que vive relativamente cerca de donde yo vivo... Alarmada... Desencajada... A su gata, le habían causado lesiones gravísimas causando su muerte. La pobre gata era mansa, se dejaba tocar inocente confiaba del humano. A otra vecina le pasó algo parecido, sólo que en esta ocasión salió alarmada y los asesinos huyeron sin acabar su propósito. La gata pudo recuperarse pero con secuelas graves para toda su vida. Otro gato llegó a mi casa por su propio pié sin mandíbula inferior. Le poníamos jamón de York amontonado para que pudera directamente tragarlo. Para beber tuvimos que preparar un recipiente para que pudiera introducir su boca hasta que el nivel del agua llegaba a su garganta y así la tragaba literalmente. Un día dejó de acercarse seguramente por la infección de las heridas que acabarían con su vida. Intentamos cogerlo como pudimos pero debido al trauma no podíamos acercarnos a él sin que saliera huyendo.

En casa tengo dos gatos hermanos que tuve que adoptar porque su madre cayó en un lazo de los muchos que ponen por aquí para acabar con los zorros hambrientos que debido a la falta de alimento se acercan buscando algo que comer. La gata tenía a los cachorros con menos de un mes. Y vino arrastrándose hasta mi casa ya que el lazo había seccionado su columna vertebral y sólo le funcionaban las patas delanteras. Por desgracia murió causa de estas atrocidades. El último episodio que hemos vivido ha sido el de una gata que según los indicios ha muerto apaleada. Por suerte tenía unos cachorros que adopto otra gata y al menos los pequeños se han salvado. Ante mi impotencia sólo se me ha ocurrido publicar los hechos pidiendo ayuda para frenar esta barbarie.

Envíe un comunicado al ayuntamiento solicitando medidas para frenar estos hechos. A día de hoy no he obtenido ninguna respuesta. Ruego que si alguien tiene alguna prueba o indicio de quienes están haciendo esta barbarie, me las faciliten para emprender acciones legales contra quienes hacen estas barbaridades. Lamento mucho la imagen que puede estar quedando de este pueblo en el exterior. Pero el silencio no ayuda.


gatos.albarracin@gmail.com


Autor Texto y Fotos (Javier Cozar)

La figura del alimentador y el cuidador de colonias felinas

9/27/2013

No siempre bien comprendida la figura del cuidador de colonias es la pieza clave para un buen funcionamiento y gestión de una colonia felina. Personas que desde el anonimato dedican su tiempo, esfuerzo y dinero en ayudar al gato en la calle, además de informar en su entorno sobre los beneficios sociales de tener colonias felinas.

Como muchos de vosotros sabéis no se trata de alimentar al gato urbano, en cierta medida cualquiera puede hacerlo, aquí es donde entraría la figura del alimentador, generalmente suelen ser gente mayor quien de buena fe intentan ayudar. Bien es cierto que nadie nace sabiendo, gente que empezaron como alimentadores fueron informándose pasando de alimentar a gestionar una colonia felina.

En la sombra, o mejor aún discretamente es el cuidador de colonias, perteneciendo alguna asociación o de forma privada, quien está realizando un gran trabajo social. Vayamos esbozando un poco las funciones que se realizan. Además de alimentar la colonia dejando en lugar reservado comida seca, agua en sus respectivos recipientes y limpieza del lugar, debe controlar la natalidad hasta llegar a cero mediante la castración, sin olvidar desparasitaciones regularmente y posibles problemas de salud que pueden solucionarse con una simple pastilla o en casos graves llegar a su hospitalización. A este trabajo se sumaría la posible llegada de nuevos gatos por diferentes motivos, entre ellos el abandono, todavía en la falsa creencia por mucha gente en la supuesta supervivencia de un gato casero en la calle. Otra circunstancia a tener en cuenta son los posibles casos de gatos que por diversas causas no pueden continuar viviendo en la calle, entonces el cuidador busca encontrar adopción.

Tras este esbozo, dejando en blanco, que no olvidado más tareas que el cuidador de colonia realiza, como velar por la integridad de su colonia o tan prioritario como encontrar fondos económicos bien con su trabajo, hoy día todo un lujo, o realizando otras actividades donde encontrar "los cuartos".
Después de leído estas líneas, la figura del alimentador de colonias y el cuidador de colonias quedan bien diferenciadas, pero no así para gran parte de la población, viendo solo un tipo de persona "la loca o loco de los gatos", alguien aburrido en su casa sin tener claro donde emplear su tiempo. Si este coctel lo aderezamos con la pésima gestión política a todos los niveles, sean de cualquier color, el resultado es malestar y rechazo tanto al cuidador y más importante aún al gato.

Demasiadas comunidades autónomas y ayuntamientos llegan al convencimiento de solucionar el problema imponiendo elevadas sanciones económicas, con más que posible carácter recaudatorio, si "persisten" en su labor. Olvidado en un cajón dejan la multitud de trabajos de campo con pruebas evidentes sobre el bienestar social de las colonias felinas.

Ante el inmovilismo por la mayoría de los políticos, es fundamental promover la información en el entorno social del cuidador, dejando una buena base de conocimiento y función del trabajo realizado, en pocas palabras concienciar, aunque en ocasiones no sea fácil. "Donde hay gatos no hay ratones".